Malformaciones Congénitas del Corazón

Malformaciones Congénitas del Corazón

Se identifica así cualquier anomalía en el desarrollo de alguna de las estructuras del corazón que generalmente, se detecta al nacer el niño, aunque algunas no se hacen evidentes hasta después de algunas semanas, meses o años después del nacimiento.

Las enfermedades congénitas del corazón son variadas y pueden presentarse con diversos grados de gravedad. Las más frecuentes son los defectos de la pared del corazón, la persistencia del conducto arterioso entre otras.

Cuando el pediatra se da cuenta de que el bebé o el niño padece algún problema cardiológico y lo envía al cardiólogo pediatra para su valoración y tratamiento, es común que los padres experimenten sorpresa y confusión ante esta noticia pues intuyen que esta puede ser una enfermedad grave y como es natural, se preocupan por la vida de su hijo.

En estos casos, una vez detectado el problema, lo primero que debemos hacer es llegar al diagnóstico, lo cual se ha facilitado enormemente en los últimos años con los modernos equipos de diagnóstico de Ecografía y Resonancia Magnética disponibles actualmente en Chihuahua, los cuales nos permiten mediante sistemas de video, estudiar el corazón y sus funciones de forma dinámica para observar las anomalías congénitas , cómo funcionan las válvulas cardíacas estudiar la morfología de las arterias coronarias. Esta información nos orienta al diagnóstico y al tratamiento cardiológico más adecuado.

Quiero hacer énfasis en que los niños diagnosticados con este tipo de defectos cardíacos, deben ser atendidos en forma temprana, pues entre más pequeños sean, mejores posibilidades de recuperación total tendrán. De estos niños aproximadamente un 40% requerirán algún tipo de intervención quirúrgica, que la mayoría de las veces será una corrección definitiva que le permitirá llevar en adelante una vida completamente normal.

Los tratamientos cardiológicos actuales incluyen procedimientos intervencionistas que permiten por ejemplo, ocluir el defecto del cierre del conducto arterioso y comunicación ínter auricular, dilataciones arteriales y valvulares por medio de cateterismo sin someter al paciente a cirugía de corazón abierto.

Hoy en día el pronóstico para los bebés y los niños que tienen defectos cardíacos congénitos es más favorable que nunca pues ya es posible corregir la mayoría de los defectos cardíacos y reducir los riesgos que conllevan mediante cirugía o tratamientos intervencionistas, fruto del diagnóstico temprano, y nuevas herramientas que brinda la tecnología actual.

Dr. Jorge A. González Porras
Cardiólogo / Cardiopatías congénitas

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